Hace unos meses hablé del primer fantasma “real” documentado, donde se puede ver que la creencia en espíritus con capacidad de comunicarse con nosotros tiene ya miles de años. Todas las historias de fantasmas giraban alrededor de la importancia de respetar a los antepasados y seguir los rituales religiosos adecuados. Si no, el fantasma volvía enfadado para regañarte. Y, claro, siempre era iniciativa de los fantasmas el comienzo de la comunicación porque eran los que tenían ganas de contarte el origen de su mal humor. Sin embargo, a mediados del siglo XIX, el nacimiento del espiritismo cambia las reglas del juego al afirmar que los vivos también podemos comunicarnos de forma sencilla y habitual con el mundo de los espíritus. Y todo surge a raíz de una inocente broma que las hermanas Fox le gastaron a su madre en 1848.

Las hermanas Fox, una broma infantil como origen del espiritismo
Margaret y Kate Fox

El inicio de la broma

En diciembre de 1847 la familia Fox decide instalarse en una casa de Hydesville, un pequeño pueblo del estado de New York (EE.UU.). Los Fox tenían cuatro hijos aunque sólo sus dos hijas menores vivían con ellos: Margaret con 8 años y Kate con 6. Las niñas, aburridas cada noche al irse a dormir, inventaban juegos. Uno de esos juegos era ver quien conseguía hacer más ruido crujiendo sus huesos. Y así descubrieron que, apoyando los dedos de los pies en la madera, la cama hacía de caja resonancia y amplificaba el sonido hasta oírse por toda la habitación.

Las hermanas Fox, una broma infantil como origen del espiritismo
La casa de la familia Fox en Hydesville

Esto no habría pasado de unas pocas noches de diversión si no fuera porque entra en escena la auténtica protagonista de esta revolución espiritual, su madre. Comenzó a oír golpes que parecían venir de la habitación de las niñas y cuando fue a reprenderlas se las encontró despiertas pero acostadas ya en la cama. Pensaba que era imposible que esos golpes los hubieran hecho ellas en esa posición. Las niñas no dejaron pasar la oportunidad de seguir el juego y volvieron a crujir sus huesos. El desconcierto de la madre las divirtió aún más y continuaron haciendo ruidos al azar. Hasta que la madre las sorprendió con algo aún más divertido y que sería el inicio de una nueva revolución en el mundo de lo paranormal. “¿Eres un espíritu? Si es así, da dos golpes”, dijo la madre al aire asustada. Por supuesto, oyó dos golpes.

Las hermanas Fox, una broma infantil como origen del espiritismo

Las niñas fueron aprendiendo a hacer los golpes apoyadas en otros muebles de la casa (sobre todo la mesa). Y la madre seguía haciendo preguntas al espíritu que resultó ser un hombre de 31 años que había sido asesinado en aquella casa. Emocionada por esta situación, no tardó en contarle a los vecinos el fenómeno y pronto todos quisieron presenciar la comunicación con el espíritu. Y así, con un enorme grupo de gente haciendo cola para presenciar el inexplicable origen de los golpes fantasmales apareció la segunda gran protagonista de la historia que fue la que definitivamente dio el empujón al espiritismo: Leah, la hermana mayor de las Fox.

Las hermanas Fox, una broma infantil como origen del espiritismo
Margaret, Kate y Leah

La broma se convierte en negocio

Leah estaba ya casada en aquella época, pero volvió de visita a la casa familiar. Las hermanas le confesaron que eran ellas mismas las que hacían los ruidos, pero Leah, viendo la cantidad de gente que acudía para presenciar el fenómeno, les pidió que siguieran guardando el secreto… y empezó a cobrar entrada. Cualquier buscavidas avispado que pasara por aquella casa descubría fácilmente el truco de las niñas, pero viendo el negocio se callaba y lo replicaba en otro pueblo para tener su propio negocio. Mientras, la historia del fantasma iba creciendo. A base de golpes ya se sabía gran parte de la biografía de este hombre y la forma de su muerte. Dijo que su asesino le enterró allí mismo, en la casa, para esconder su cadáver. Al poco de saber ese dato, los vecinos presionaron para que se excavara en la casa para encontrar los restos del supuesto espíritu. No encontraron nada. Pero el espíritu respondió que, a ver, cuando dijo la casa no quería decir exactamente dentro de la casa, sino que podía ser también el terreno que la rodeaba. También excavaron. Tampoco encontraron nada. Viendo que los vecinos se volvían suspicaces con el relato al no encontrar las pruebas, Leah decidió que se trasladaría a otro lugar a montar su espectáculo.

Las hermanas Fox, una broma infantil como origen del espiritismo
La gente ya no se conformaba con oír golpes, querían más espectáculo

Desde ese momento su espectáculo se fue moviendo de ciudad en ciudad. Causaban tanta expectación por donde pasaban que llenaban teatros enteros para oír esos ruidos. Los buscavidas seguían descubriendo el truco y callándose para replicarlo ellos mismos. Hasta tal punto que en pocos años ya había varios espectáculos de comunicación con los muertos en todas las ciudades de Estados Unidos. Como la competencia era feroz y la gente se aburría pronto de escuchar sólo golpecitos, los mediums empezaron a hacer cosas más espectaculares. Y así fue como se popularizó el espiritismo hasta convertirse en una verdad indiscutible por una inmensa cantidad de personas.

Las hermanas Fox, una broma infantil como origen del espiritismo
Los hermanos Davenport se encerraban atados en un armario con instrumentos que tocaban los espíritus…

La decadencia de las hermanas Fox

Mesas que levitaban, espíritus que tocaban instrumentos musicales, apariciones fantasmales de cuerpo entero… todo era cada vez más impresionante y arriesgado para lograr llamar la atención.

Las hermanas Fox, una broma infantil como origen del espiritismo
Sí, este es el tipo de fantasma que aparecía en las sesiones de espiritismo…

Con el paso de los años las hermanas Fox fueron perdiendo el interés de la gente. Ya había otros mediums mucho más impresionantes que ellas. Leah, la hermana mayor, siguió explotando el negocio de forma indirecta consiguiendo amasar una gran fortuna, pero Margaret y Kate acabaron arrepentidas, alcohólicas y deprimidas. Hasta que en octubre de 1888 volvieron a estar en boca de todos cuando Margaret admitió en una entrevista al periódico New York Herald que toda la historia era una farsa. Contó el origen del fenómeno, sus trucos y mentiras de todos estos años.

Más tarde un libro llamado “The Death-Blow to Spiritualism” contó con todo lujo de detalle la vida de las Fox a través de entrevistas a las dos hermanas y relatos de sus giras que ellas mismas contaron al autor. Dicho libro iba con un prólogo firmado por las propias hermanas en las que juraban que todo lo que se contaba en él era cierto.

Las hermanas Fox, una broma infantil como origen del espiritismo

Tal como recoge el New York Herald (desde el 21 de octubre de 1888), el New York Daily Tribune (desde el 22 de octubre de 1888) y el libro “The Death-Blow to Spiritualism“, en la noche del 21 de octubre de 1888, y en sucesivas entrevistas, Margaret, junto a su otra hermana pequeña, Kate, dio una conferencia en la Academia de Música de New York ante expertos, creyentes y mediums. Fue Margaret la que habló contando cómo habían realizado todo el fraude a lo largo de tantos años.

“Bien sabéis los aquí presentes que yo he sido una de las principales causas instrumentales en la perpetración del fraude espiritista que se ha impuesto a un público demasiado confiado. Esto ha sido la mayor pena de mi vida y, aunque tarde, estoy ahora preparada para decir la verdad, toda la verdad y sólo la verdad, con la ayuda de Dios.

(…) Estoy aquí esta noche, como una de los fundadoras de espiritismo, para denunciarlo como una falsedad absoluta de principio a fin, como la más débil de las supersticiones y la blasfemia más malvada conocida en el mundo “.

Y a continuación hizo una demostración ante todos de cómo hacían aquellos ruidos originales, y como luego aprendieron a hacer mover y levitar mesas como habían visto hacer a otros mediums. Varios doctores subieron para comprobar que, en efecto, era el chasquido de sus huesos los que hacían todo el ruido.

¿Se acabó el espiritismo con la confesión de las hermanas Fox?

Por supuesto que no. Ya era tarde para la denuncia. El mundo se había llenado de mediums y creyentes. Se movía mucho dinero alrededor del negocio del espiritismo y no estaban dispuestos a dejarlo caer sólo porque sus fundadoras dijeran que era un fraude. Con el paso de los años la salud y el alcoholismo de las hermanas Fox fue empeorando y, tras varios pleitos judiciales en los que incluso se les quería quitar la custodia de sus hijos, se les obligó a retractarse de sus palabras. Para librarse de todo el lío judicial, debían admitir de nuevo que todo era verdad. Y así lo hicieron para que las dejaran en paz.

Como cada vez resultaba más fácil descubrir sus trucos ante un público numeroso, y con expertos como Harry Houdini al acecho de cada farsante, decidieron hacer sesiones privadas (más caras) con gente que ya iba convencida de la realidad del fenómeno.

Las hermanas Fox, una broma infantil como origen del espiritismo
Houdini, la pesadilla de los mediums

Tras la muerte de las dos hermanas alguien volvió a excavar de nuevo en aquella pequeña casa de la familia Fox y, para sorpresa de todos, esta vez sí encontraron restos de un cadáver. Se confirmaba finalmente que las dos niñas tenían razón… por mucho que los vecinos dijeran que en ese mismo sitio ya habían excavado una y otra vez cuando las pequeñas contaron la historia del fantasma que habitaba su casa.

Hoy día el espiritismo sigue funcionando como religión, como negocio y como parte de la cultura popular.  Es inmensa la cantidad de gente que sigue creyendo que hablar con los muertos es una tarea sencilla. Y todo, por una pequeña broma.

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